Como toda gran ciudad, Berlín ostenta una
rica historia que va desde las proezas a
los más amargos hechos. Con todo, siempre fue
una ciudad con tanta vitalidad para sobrellevar los
malos tragos y salir adelante. La prueba de esto es
el descubrimiento, hace apenas pocos años,
de otra Berlín, la ciudad
que duerme debajo de la gran ciudad, la Berlín
subterránea. En el año 1997, un grupo
de personas descubrió una serie de complejos
que se comunicaban unos con otros.
El proyecto lo empezó ni más ni menos
que Adolf Hitler, con la idea de
crear una ciudad con escuelas, electricidad, habitaciones
y demás. Los sucesos de la Segunda
Guerra Mundial no dejaron terminar la colosal
empresa, no obstante, hoy en día, el visitante
puede acceder a tours especiales en los que podrá
apreciar el comienzo de estas obras. Sin ir más
lejos, debajo de Alexander Platz,
punto mítico de la ciudad, se encuentra una
de las imposibles instalaciones. También debajo
del correo y en otro puntos importantes de la ciudad.
Hoy en día, las visitas turísticas dan
vida a este nuevo mundo, incluso, allí también
se organizan conferencias, museos, y recitales de
música. Irónicamente, Hitler
moriría en uno de estos cuartos subterráneos.