|
Berlín es una ciudad muy grande
y con una importancia histórica remarcable, con
lo cual es lógico que haya multitud de edificios
que mencionar. Además, el protagonismo de la
capital alemana durante la Segunda Guerra Mundial,
y después de ésta, se ha reflejado en
sus edificios. Como ejemplo, tenemos las casas idénticas
a ambos lados de algunas calles del este de
Berlín, fruto de la presencia
soviética en esta parte de la ciudad
durante toda la Guerra Fría. O los edificios
de piedra de formas cúbicas del clasicismo. Más
tarde llegaron el Renacimiento y el Barroco francés,
que también dejaron huella en las construcciones
de la ciudad.
El desarrollo industrial provocó
un crecimiento exagerado de Berlín,
algo que continuó el Nacionalsocialismo. La Segunda
Guerra Mundial, sin embargo, significó la destrucción
de una buena parte de los edificios de la capital, perdiéndose
de esta manera una parte de la Historia. Después
de la caída del Muro, se inició la construcción
de los edificios modernos que encontramos hoy en día,
obras de arquitectos de fama mundial como Sir Norman
Foster, Arata Isozaki, Frank Gehry
o Perrault.
Para poner ejemplos concretos, encontramos
reflejos de tiempos muy lejanos, como el Palacio de
Charlottenburg, claramente barroco; la Catedral
de Berlín (Berliner Dom), con una historia
que se remonta casi hasta la Edad Media; la Gedächtniskirche,
una iglesia cerca del Zoologischer Garten
que fue parcialmente destruida y que no se ha restaurado,
a modo de recordatorio de la Segunda Guerra Mundial;
o la Puerta de Brandemburgo, el símbolo
más importante de la ciudad después del
Muro y que quedaba justo por detrás de él,
en la parte este de Berlín. También hay
edificios importantes bastante recientes, como el impresionante
Museo Judío, o el Sony Center,
un complejo comercial más bien futurista, cerca
de la Potsdamer Platz, una plaza que
fue completamente destruida durante la guerra y que
ahora es un lugar lleno de rascacielos. Ni antiguo ni
moderno, cabe mencionar especialmente el distrito Nikolai,
el Berlín medieval, que fue destruido durante
la guerra pero posteriormente reconstruido manteniendo
su significado histórico.
Por lo que respecta a edificios de
servicios, Berlín inauguró, recientemente,
la estación de trenes más grande de Europa,
la Hauptbahnhof. El Reichstag (el Parlamento)
de Berlín es uno de los lugares más visitados
por los turistas. Construido entre 1884 y 1894, sobrevivió
a la guerra, fue restaurado y, posteriormente, a finales
de los años 90 del siglo XX, Foster
diseñó su nueva cúpula. El Ayuntamiento
Rojo (Rottes Rathaus) es otro de los puntos de interés
de la ciudad, con sus ladrillos rojos y su aspecto de
fortaleza que, actualmente, es la sede del Senado
alemán.
Todos estos son solamente algunos de
los muchos lugares arquitectónicamente interesantes
de Berlín. Para descubrirlos
habrá que callejear e ir superando nuestros límites
de resistencia física, algo que valdrá
la pena.
Info
1 - Info
2 - Info
3 - Info
4 - Info
5 -
Info 6 - Info
7 -
|
|